PERSONAS CON VIH Y LIMITACIONES DE LA CUARENTENA

Personas con VIH y limitaciones de la cuarentena

Columna

WILLAN MONTAÑO

Publicado el 01/04/2020

Las personas que vivimos con VIH (PVV), en Bolivia, reaccionamos con estrés y pánico cuando el pasado 17 de marzo se decretó emergencia nacional por la pandemia de coronavirus, cinco días después se impuso por decreto una estricta cuarentena total hasta el próximo 15 de abril.

La situación de salud de las más de 23.000 PVV, en toda Bolivia, depende de un tratamiento que consiste en controles, laboratorios y, sobre todo, de la toma diaria de medicamentos antirretrovirales que recogemos mensual, o bimestralmente de los centros departamentales de vigilancia, información y referencia (Cdvir), dependientes de los Sedes y del Ministerio de Salud.

La cuarentena total cayó como un balde de agua fría tanto para las PVV como para los responsables de los programas de salud nacionales y departamentales, ya que aproximadamente 2.000 tienen programado recoger sus medicamentos, realizar laboratorios y controles durante el periodo de cuarentena. ¿Cómo movernos, cómo explicar que debemos recoger nuestros medicamentos a familiares o a los militares y policías que controlan las calles? Son las preguntas que causaron temor en las PVV considerando la situación de estigma y discriminación y celoso cuidado de nuestra confidencialidad.

En el caso de Cochabamba, por ejemplo, para 47 municipios solo existe el Cdvir de Cercado, un centro en Colcapirhua, y los hospitales de Sacaba e Ivirgarzama. Muchas PVV que viven en provincias y lugares más alejados deben realizar largos viajes y travesías para recoger su vital medicina. Es importante dar a conocer que muchos de nosotros realizamos nuestro tratamiento en otros centros comunitarios de salud, o en los seguros, sin embargo el recojo de antirretrovirales es de carácter personal y únicamente en los cuatro lugares mencionados.

Las semanas pasadas iniciamos una coordinación de emergencia entre los representantes de las PVV de Bolivia, Redbol, Programa nacional ITS/VIH/SIDA y Hepatitis Virales HV, logrando un plan de contingencia para la atención y entrega de medicamentos antiretrovirales durante la cuarentena. Se presionó para la pronta aprobación de la instructivos del Programa Nacional ITS/VIH/SIDA y HV que prosiguió con instructivas departamentales.

Cabe destacar el liderazgo movilizado de varias PVV que, además de exigir y presionar por prontas respuestas, logramos proponer estrategias y un plan de entrega de las medicinas para personas que viven en lugares alejados. Varios líderes y activistas PVV trabajamos voluntariamente para participar en muchas tareas y acciones que quedan por hacer.

Esta situación nos lleva a reflexionar sobre la urgente modificación de la norma que resulte en la mayor desconcentración de la entrega exclusiva de los antirretrovirales por parte de los Cdvir y los pocos centros desconcentrados, y se confíe definitivamente en los seguros y centros de salud comunitarios para la entrega de los mismos.

La desconcentración también aliviaría significativamente la sobrecarga de los Cdvir que ya hace varios años informan sobre su saturación, afectando la calidad de atención y deficiencias con el manejo burocrático de los antirretrovirales. Recordemos que Bolivia es el segundo país con mayor crecimiento de la epidemia del VIH en la región. La desconcentración también resultaría en una mejor protección de la dignidad y salud integral de las PVV que deben luchar contra el estigma y discriminación por temor a ser señalados por asomarnos periódicamente a las farmacias de los Cdvir.

Las PVV hemos dado grandes batallas por nuestra vida y nuestros derechos, además de la desconcentración de entrega de antirretrovirales, también exigimos que se garanticen recursos y planes de acción para nuestra atención en situaciones de catástrofes naturales, emergencias de salud como las que hoy vivimos, o revueltas sociales.

En otros países de la región los medicamentos son enviados por correo, o pueden ser recogidos por terceros, o la dotación es suficiente para varios meses. No debemos olvidar que personas con tuberculosis, malaria, cáncer y otros, corren una suerte similar.

Las personas que vivimos con VIH dependemos del tratamiento antirretroviral, pero es igualmente importante nuestra salud mental, misma que ya es afectada desde el inicio del diagnóstico por el estigma y hoy sumamos el estrés por el recojo de nuestras medicinas, el temor por la pandemia de Covid-19 y la situación económica que nos afectará luego de la cuarentena.

La depresión, miedo y angustia influyen directamente en nuestro sistema inmunológico que es donde afecta el VIH, es por todas estas razones que somos una población especialmente vulnerable e invitamos a todos a que nos acompañen en la vigilancia y defensa de nuestros derechos.

El autor es activista por los derechos de las personas que viven con el VIH

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